LIMITES
- pekes escuela infantil
- hace 4 días
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Imaginad que una mañana os levantáis en otra ciudad, y tenéis que convivir con una familia pero desconocéis sus costumbres, sus horarios, sus normas… Necesitáis un marco de comportamiento, limites culturales de lo que es correcto o no…pues esto mismo les pasa nuestros niños y niñas.
Los limites son culturales y familiares, dependerán de nuestra educación y nuestra familia, por tanto los limites y normas serán propios de cada familia y no son mejores o peores que los del resto de familias de mi alrededor.
Establecer este marco de comportamiento con límites claros y definidos fomentará la correcta gestión de reglas, emociones y les proporcionara seguridad para actuar en consecuencia.
Por desgracia últimamente vengo observando que la asociación del termino “Limite” con una connotación negativa y de autoridad esta haciendo que, o se eliminen estos limites o se reduzcan al mínimo, dejando a nuestros niños y niñas sin reglas ni normas para desarrollarse y crecer sintiéndose seguros*.
Importancia de establecer límites:
Seguridad emocional: Los niños y niñas necesitan sentir que los adultos a su alrededor son consistentes y predecibles. Los límites les brindan una estructura en la que pueden confiar.
Fomento de la responsabilidad: Los límites ayudan a que los niños comprendan que sus acciones tienen consecuencias, lo que es fundamental para el desarrollo de la responsabilidad personal.
Autocontrol: a la vez que aprenden a respetar los límites regulan sus propias emociones y comportamientos.
Respeto hacia los demás: aprenden a ser conscientes del bienestar de los demás, comprendiendo que sus acciones pueden tener consecuencias en los demás.
¿Cómo establecer límites de manera efectiva?:
Muchas veces cuando somos conscientes de que tenemos que definirles límites a nuestros hijos/as es cuando sentimos “se nos ido de las manos”, y normalmente llegamos a esa conclusión, ya enfadados, por el comportamiento/límite que han traspasado…sin duda ese no es el momento de decidir e implantar un nueva norma porque tenderemos a hacerlo de manera excesiva, y lo que queremos que sea un aprendizaje empezará siendo un castigo…
Coherencia: Los límites deben ser consistentes. Si un comportamiento no es aceptable hoy, tampoco lo será mañana. Si el limite es valido unas veces si y otras no genera confusión y puede hacer que los niños/as prueben los límites más a menudo, y generaren frustración al no entender cómo comportarse (y desencadenar una rabieta)
Explicados y entendidos: Es importante que los niños/as entiendan por qué se establecen ciertos límites.
Acordes a su edad: deben adaptarse a la etapa de desarrollo del niño/a. Los límites evolucionan con la edad de nuestros hijos/as para que sean autosuficientes.
Ser firme no significa ser autoritario: La empatía será clave en gestionar tanto al explicar el límite como al corregir el comportamiento. Es posible mantener los límites de manera firme, pero con empatía, escuchando los sentimientos y explicando las consecuencias de sus acciones.
Consecuencias claras y justas: Cuando los límites se rompen, es importante que existan consecuencias naturales o lógicas. Las consecuencias deben ser proporcionales a la acción y enfocarse en el aprendizaje, no en el castigo.
Evitar: la discriminación por género al establecer los límites.

Beneficios de los límites bien aplicados:
Confianza y autoestima: Los niños/as que entienden y respetan los límites tienen una mayor sensación de seguridad, lo que les ayuda a construir y desarrollar apego seguro lo que les facilitará la manera de relacionarse con otras personas y con el medio. También transitaran las emociones con naturalidad, desarrollando mecanismos para enfrentarse a la negación y frustración de manera mas equilibrada.
Mejor comportamiento: Los niños/as que crecen con límites claros tienden a comprender las consecuencias de sus acciones y a tomar responsabilidad sobre sus decisiones.
Desarrollo de la empatía y el respeto: desarrolla el respeto a los demás, a compartir…..
En nuestra escuela los limites son pocos…pero claros, las puertas están abiertas y no se sale del aula. Evidentemente los primeros días hay que estar pendiente de recordarles que existe dicho limite y se lo recordamos verbal y fisicamente, saliendo a buscarlos y repitiendo el mismo mantra, “no se sale”.
“Los límites no frenan a los niños/as, les dan dirección.”
Es cuestión de paciencia y rutina, alguno/a intentara mas veces saltarse “la norma” pero con el tiempo todos/as la normalizan y asumen.
Siempre he pensado que uno de los mayores enemigos de los limites somos nosotros/as mismos:
Muchas veces queremos corregir comportamientos en nuestros hijos/as por miedo a que sean como nosotros, no en si porque el comportamiento sea negativo, sino porque es algo que nos han machacado tanto a nosotros/as que queremos evitar la mínima posibilidad de que se repita en ellos/as.
Nuestras rutinas muchas veces son insostenibles con mantener los cambios que queremos implementar.
Cambios de limites constantes, lo que queríamos cambiar de repente pasa a un segundo plano porque ha aparecido un nuevo “problema”.
Miedo a equivocarnos y resultar demasiado “autoritarios”.
No es raro ver aparecer en nuestra puerta a familias que buscan establecer limites y rutinas en la escuela para aprovecharlas en casa y cómo siempre comento, “los niños y niñas no tienen botones”, los limites funcionan en la escuela porque tienen una base solida, una rutina marcada y un contexto.
Con el tiempo en la escuela esos limites van evolucionando y cambiando pero desde luego no es algo que pase en una semana.
Se establece una media de 3 a 4 semanas para afianzar un nueva norma/limite/rutina, así que…paciencia.
J. Enrique Sanchez Portillo
*Una de las estrategias para que nuestros hijos e hijas desarrollen apego seguro es que existan limites claros en su vida diaria.




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